La inclusión social de las personas con discapacidad se apoya en el trabajo de distintas instituciones públicas. Entre ellas, el Real Patronato sobre Discapacidad desempeña un papel relevante en la promoción de derechos, la investigación y el impulso de políticas orientadas a una sociedad más accesible e igualitaria.
Para cumplir este propósito, la institución desarrolla su actividad a través de tres grandes líneas de actuación. Por un lado, impulsa estudios e investigaciones que permiten conocer en profundidad la realidad de la discapacidad en España.

Por otro, promueve proyectos orientados a mejorar las oportunidades educativas y laborales de las personas con discapacidad, facilitando su acceso al empleo. Además, trabaja en programas destinados a fomentar una sociedad más accesible, reduciendo barreras físicas, sociales y comunicativas.
La labor del Real Patronato sobre Discapacidad se apoya en dos marcos legales fundamentales. El primero es la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas en 2006, que establece principios clave relacionados con la dignidad, la libertad y la igualdad de derechos. El segundo es la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, aprobada en España en 2013 y considerada la normativa de referencia en este ámbito.
La trayectoria institucional del Real Patronato se remonta a 1910, cuando se creó la primera entidad dedicada específicamente a la discapacidad en España. A lo largo de los años, la institución ha evolucionado hasta adoptar su denominación actual en el año 2000.
El organismo cuenta con un Consejo que se encarga de su dirección y coordinación. Este órgano está integrado por representantes del Gobierno, presidencias de comunidades autónomas, organizaciones del ámbito de la discapacidad y personas expertas en la materia. La presidencia del Consejo del Real Patronato sobre Discapacidad corresponde a la Reina Letizia.