La movilidad inclusiva supone una pieza clave para la autonomía y la participación social de las personas con discapacidad. Por eso, desde ASPAYM seguimos con atención los avances normativos que contribuyen a conseguir calles y carreteras más seguras e inclusivas. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), al cual pertenece la Federación Nacional ASPAYM, ha valorado positivamente la última reforma del Reglamento General de Circulación.

Esta reforma ha sido aprobada por el Gobierno mediante el Real Decreto 518/2026, que considera las mejoras para las personas con discapacidad como usuarias de las vías públicas. Entre los cambios destacados, resalta la incorporación expresa de la accesibilidad y la inclusión como principios que deben guiar la movilidad. Así, la nueva normativa reconoce la necesidad de adaptar espacios públicos y normas de circulación a las necesidades de las personas con movilidad reducida.
La reforma también refuerza la protección de quienes utilizan las vías públicas. De este modo, establece la necesidad de que todos los usuarios actúen con especial precaución para evitar situaciones de riesgo. Además, reconoce la prioridad de paso y estancia de las personas con discapacidad en determinados contextos.
Mejoras para el día a día
Otro avance relevante pasa por que los ayuntamientos establezcan medidas específicas para facilitar la movilidad cotidiana. Algunas incluyen permitir el acceso de vehículos a zonas restringidas para favorecer la subida y bajada de personas con discapacidad o ampliar los tiempos necesarios para realizar estas maniobras con seguridad.
La normativa contempla también medidas de protección en espacios frecuentados por personas con discapacidad, como centros de atención, mediante actuaciones de seguridad vial, reducción de velocidad y calmado del tráfico.
Asimismo, se reconoce como peatones a las personas con movilidad reducida que utilizan vehículos de movilidad personal al paso de persona. Desde el movimiento asociativo de la discapacidad destacamos que esta reforma supone un cambio de enfoque. Así, logramos poner a las personas en el centro de las políticas de movilidad y avanzar hacia entornos donde desplazarse sea un derecho garantizado, no una barrera.
En ASPAYM compartimos este objetivo: seguir impulsando una movilidad accesible, segura e inclusiva que permita a las personas con lesión medular y otras discapacidades físicas desarrollar su vida diaria con mayor independencia.