ASPAYM Toledo ha puesto en marcha un nuevo proyecto de ayudas técnicas personalizadas mediante impresión 3D con el objetivo de mejorar la autonomía personal y la calidad de vida de personas con discapacidad física, especialmente aquellas con lesión medular. La iniciativa, financiada por Fundación “la Caixa”, amplía los servicios que la entidad presta en su Centro de Fisioterapia-Técnicas de Rehabilitación, inaugurado en 2019 y en constante crecimiento tanto en profesionales como en equipamiento.
El proyecto incorpora al equipo de ASPAYM Toledo la figura del terapeuta ocupacional y la adquisición de una impresora 3D para diseñar, fabricar y entregar productos de apoyo adaptados a las necesidades reales de cada persona usuaria.
Alejandro Romero, terapeuta ocupacional de la entidad, destaca a Comunica ASPAYM que el principal objetivo es «adaptar herramientas de apoyo y crear un pequeño repositorio de productos que las personas asociadas y usuarias puedan ver y adaptar a sus necesidades». En este sentido, subraya que «lo más importante es detectar la necesidad y buscar qué producto de apoyo puede mejorar la autonomía de cada persona».

Soluciones personalizadas para la vida diaria
Las ayudas técnicas desarrolladas abarcan diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Entre las necesidades más recurrentes, Romero señala «el tema de la alimentación y las actividades de la vida diaria», con ejemplos como vasos adaptados, engrosadores y agarres para cubiertos o soportes que aumentan la estabilidad del cuchillo para personas con debilidad muscular.
«Hay productos que suplen una función y otros que la apoyan», explica el terapeuta, quien también menciona ayudas para el vestido y la higiene personal, como tiradores de cremalleras, abotonadores o cortaúñas adaptados.



Una de las principales ventajas de la impresión 3D frente a los productos convencionales es la capacidad de personalización. «La impresora 3D permite jugar con dimensiones, anchura o superficies y adaptar el diseño del producto a los movimientos limitados de cada persona», afirma Romero. «El aspecto más positivo es poder ajustarlo a las capacidades concretas de quien lo va a utilizar».
Además, estas soluciones pueden fabricarse en tiempos reducidos. Mientras que algunas piezas sencillas requieren entre media hora y hora y media, otras más complejas pueden tardar hasta cuatro horas.
Un proyecto con proyección de futuro
Desde ASPAYM Toledo subrayan que muchas personas con discapacidad física encuentran dificultades para acceder a productos de apoyo adaptados a sus características individuales, ya que las soluciones estandarizadas no siempre responden a sus limitaciones funcionales.
La impresión 3D abre así nuevas posibilidades para crear apoyos más ligeros, ergonómicos y asequibles, favoreciendo una mayor equidad en el acceso a tecnologías de apoyo, especialmente en zonas rurales o con menos recursos.
Romero considera que el futuro de esta tecnología en el ámbito de la rehabilitación es prometedor. «Tiene que trabajarse y desarrollarse mucho el tema de las férulas y ortesis. Ya existen diseños y materiales termoplásticos, y es un ámbito que puede crecer muchísimo, también de la mano de ingenieros», señala.
El proyecto se desarrolla desde un enfoque multidisciplinar, con la participación de trabajo social, fisioterapia y terapia ocupacional, y con las propias personas usuarias implicadas activamente en todo el proceso de diseño y adaptación de las ayudas técnicas.