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La Federación Nacional ASPAYM ha publicado las conclusiones del estudio “Transición a la vida independiente: profesionalización de la primera atención y recursos compartidos”, un análisis que recoge la visión de profesionales y personas usuarias sobre el proceso de atención tras una lesión medular o una gran discapacidad física. El informe identifica importantes fortalezas del modelo de atención desarrollado por la entidad, al tiempo que señala los principales desafíos para garantizar una atención más homogénea, accesible y centrada en la persona.

El estudio, en el que han participado 26 profesionales de 15 entidades ASPAYM y 65 personas usuarias de diferentes puntos de España, pone de manifiesto que la primera atención constituye un elemento clave para favorecer la autonomía personal y la vida independiente.

Entre los resultados más destacados figura la elevada valoración que realizan las personas usuarias sobre la atención recibida. De esta manera, el 95,38 % considera útil la información proporcionada por ASPAYM y el 87,69 % señala la profesionalidad de los equipos como el aspecto más valorado del servicio.

Además, casi nueve de cada diez personas afirman haber accedido a los recursos sin encontrar dificultades significativas. Este informe también confirma que ASPAYM ofrece una atención integral que va mucho más allá de la rehabilitación. Aunque esta sigue siendo el principal motivo de consulta, tal y como acreditan el 63 % de las personas encuestadas, las necesidades abarcan también ayudas sociales, apoyo psicológico, orientación laboral, accesibilidad, vivienda o asistencia personal. Esto nos evidencia que la transición a la vida independiente requiere respuestas multidisciplinares.

Desafíos de importancia

Además, el estudio realizado por ASPAYM identifica retos relevantes. Uno de los principales es la desigualdad territorial, y es que tanto profesionales como personas usuarias coinciden en señalar que quienes viven en entornos rurales encuentran mayores dificultades para acceder a recursos especializados debido a la escasez de transporte adaptado, la concentración de servicios en las capitales y la brecha digital.

Asimismo, el informe detecta la necesidad de reforzar la coordinación entre entidades y administraciones y de ampliar la cobertura de servicios. Y es que otra de las conclusiones relevantes es que, aunque más de la mitad de las personas usuarias consideran suficientes los servicios actuales, un 41,54 % demanda nuevos recursos, especialmente más fisioterapia, atención psicológica, asistencia personal, transporte adaptado, actividades de ocio, orientación laboral y asesoramiento especializado.

En el ámbito organizativo, el estudio pone de relieve la experiencia acumulada por ASPAYM en la primera atención, pero también revela margen de mejora para avanzar hacia modelos más homogéneos. Así, el 38,46 % de las entidades dispone actualmente de un protocolo estandarizado de primera atención, aunque otro porcentaje idéntico manifiesta su intención de implantarlo.

Además de todo esto, el análisis refleja la capacidad de ASPAYM para atender a personas con otras discapacidades además de la lesión medular: el 96,15 % de las entidades participantes ya presta este tipo de atención. Esto consolida a ASPAYM como un recurso transversal dentro del movimiento asociativo de la discapacidad.

Modelo cercano, sólido y valorado

«Los resultados de este estudio nos demuestran que ASPAYM cuenta con un modelo de atención sólido, cercano y altamente valorado por las personas usuarias», destaca Mayte Gallego, presidenta de la Federación Nacional ASPAYM. «Sin embargo, también nos recuerdan que todavía existen desigualdades que no podemos aceptar, especialmente para quienes viven en zonas rurales o necesitan apoyos más especializados», agrega.

Para la presidenta de ASPAYM, «nuestro objetivo es seguir avanzando hacia una primera atención cada vez más profesionalizada, coordinada y homogénea en todo el territorio». Y es que, concluye Gallego, «la transición a la vida independiente no puede depender del lugar donde viva una persona ni de los recursos disponibles en su provincia».

Entre las recomendaciones finales, el informe apuesta por reforzar la formación de los equipos profesionales, incorporar nuevos perfiles especializados, ampliar servicios como la fisioterapia, la asistencia personal o la atención psicológica, extender los programas de acompañamiento entre iguales, impulsar la teleasistencia y mejorar la coordinación entre entidades para garantizar una atención más equitativa y accesible en todo el territorio.

El programa Transición a la Vida Independiente, desarrollado con la colaboración de Fundación ONCE, forma parte de las iniciativas financiadas con cargo a la convocatoria estatal 2024 de subvenciones para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social, financiada mediante la asignación tributaria del 0,7 % del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto sobre Sociedades, del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

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